Introducción

Evaluación

Los hechos presentes

Mientras en algunas regiones del mundo las iglesias locales se esparcen con rapidez, el cuadro global presenta los siguientes factores:

  • Más de 2,000,000 millones de personas no alcanzadas
  • Megabloques religiosos sin penetrar
  • Menos de 600,000 misioneros cristianos -foráneos y nativos- activos en la obra
  • Distribución arbitraria y no coordinada de los destinos misioneros
  • Asignación desigual de recursos

La determinación del campo misionero

Como causa mayor de tan lamentable situación se perfila la incapacidad de la Iglesia de identificar el campo misionero; no cualquier campo, sino aquello que dentro de un futuro más o menos cercano podrá producir la cosecha que Dios espera y que servirá como estación en camino hacia posteriores cosechas mayores.

Tratándose del futuro -por naturaleza una incógnita para los hombres-, la Iglesia necesita apoyarse plenamente en su más valioso recurso: la dirección por el Espíritu Santo. Hoy como en tiempos de la iglesia primitiva, la observación del panorama mundial inmediato y el análisis de sus tendencias previsibles son medios a través de los cuales el Espíritu Santo nos habla para dirigir las misiones.


Tendencias de las misiones contemporáneas

La falta de iniciativa de las iglesias evangélicas ha dejado la mayor parte de la obra misionera en manos de las agencias paraeclesiásticas. Donde estas se han desarrollado en movimientos de plantación de iglesias, se están convirtiendo en cadenas de iglesias locales que dan permanencia a la expansión local del Evangelio a través del discipulado y la atención a grupos cada vez mayores de la población.

Sin embargo, entre las agencias prevalece la idea del ganar, tal que el método de mayor crecimiento dentro de la obra misionera es la práctica de las llamadas Viajes misioneros a corto plazo. Creyentes de las naciones más prósperos utilizan sus vacaciones en algún lugar «exótico» llevando tratados y abordando a la población nativa, muchas veces sin ningún tipo de coordinación con eventuales iglesias o grupos locales.

Esta transculturización de las misiones deja fuera de consideración la fuerza misionera más extensa y efectiva: el misionero nativo.


Los misioneros nativos

Mientras todavía existe lugar para el misionero occidental donde hay ausencia total de la iglesia, o donde se necesita equipar a la iglesia local creciente, los misioneros nativos han demostrado ser la clave para abrir de forma masiva regiones hasta ahora no cubiertas, idéntico a lo sucedido en la iglesia primitiva (1Ts 1:8).

Las ventajas que gozan son significativos:

  • familiaridad con la cosmovisión y cultura que los rodea
  • sin barrera lingüística
  • permanencia en el país
  • aceptación de factores de riesgo
  • costo de sostenimiento más bajo

La iglesia misionera de hoy ..leer más

Volviendo al modelo del Nuevo Testamento, la iglesia misionera efectiva opera sobre los mismos tres bases elementales que el Libro de Hechos y las epístolas paulinas describen con mucho detalle:

  • ORAR
  • ENVIAR
  • IR

Difícil de imaginar que una comunidad cristiana, que un discípulo de Cristo, se considere completo sin compromiso vivo con la obra misionera.

bCd 2012
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