Introducción

Análisis

Misioneros sí, una Iglesia misionera no

Estudiar las misiones a lo largo de la línea del tiempo produce invariablemente un efecto doble. A un lado nos encontramos inspirados y exhortados al contemplar el sacrificio de hombres y mujeres que entregaron su vida a la causa sin hacer caso a sus dudas ni permiterse albergar reservas. Pero al otro lado no podemos evitar de darnos cuenta que este espíritu misionero no se ha manifestado -desde los inicios hasta hoy- sino en un número pequeño de creyentes.

Entre las generaciones de creyentes, la nuestra será registrada por la histora como aquella que con brazos cruzados permitió al retroceso porcentual de la fe cristiana entre las poblaciones de la Tierra. La negación milenaria de la Iglesia a las misiones no es, pues, sino la Crónica de un desastre anunciado.


Etapas históricas

Dentro del camino histórico de las misiones en la Iglesia de Cristo, se percipen fases y etapas marcadas por enfoques muy distintos de la comisión recibida. De acuerdo a la identidad del agente principal se distinguen cinco épocas visiblemente definidas:

  • Imperio Romano (50-450): en la iglesia primitiva la expansión y la extensión se fusionan, pero casi nunca van más allá de los confines imperiales. Una notable excepción: Patricio en Irlanda.
  • Pueblos bárbaros (450-1050): vienen como invasores destructivos antes de adoptar gradualmente la nueva fe. Sus descendientes someten a las regiones no cristianizadas de Europa donde introducen al cristianismo, a veces a la fuerza -como Carlomagno en Sajonia. Al mismo tiempo, misioneros valientes penetran en los todavía salvajes zonas del norte y este para evangelizar a los habitantes bárbaros, entre ellos, Bonifacio (el misionero de los alemanes) y Cirilo y Metodio (entre los pueblos eslavos).
  • Choque musulmán (1050-1500): el período de convivencia e intercambio entre cristianos y musulmanes que siguió a la conquista, toma un fin abrupto con las dinastías árabes ceden a los turcos seléucidas. El intento europeo de restablecer al comercio con India y de asgurar la peregrinacióna la Tierra Santa, son las Cruzadas. Los turcos no sólo resisten sino contestan sino se expandan hasta llegar a las fronteras de Europa Central. En algunos de los territorios que conquistan, el islam permanece hasta hoy.
  • Colonialismo (1500-1950): los misioneros viajan a la par con la exploración global que comienza por la empresa jesuita y, luego de mucho tanteo, llega hasta su cima por las olas de las misiones modernas: ingleses y escoceses, alemanes y escandinavos, norteamericanos. Junto con ellos llega la civilización -higiene, vacunas, alfabetización-, cuya naturaleza occidental niega la emancipación de los convertidos. Es el tiempo de los grandes nombres (Carey, Livingstone, Taylor, Schweitzer).
  • Confines (1950-2000): es una época de transición donde las naciones colonizadas se convierten en estados independientes y muchas misiones establecidas no pueden valerse por sí mismas. Esto provoca en algunos círculos cristianos el deseo por crear una nueva forma de evangelización global, manifestado en los movimientos de Lausana y Ventana 10/40.

Objetivos y métodos

Otra manera de ver las fases en el trabajo misionero es analizarlo de acuerdo a la sus objetivos y métodos:

  • Lineal (50-350): los convertidos pasan la comisión de mano a mano como una estafeta
  • Concéntrico (350-1500): los pueblos convertidos son alineados en dirección a Roma, punto central de la Iglesia
  • Centrífugo (1500-2000): la cultura occidental se divulga entre los pueblos convertidos de manera paternalista

El amanecer de una nueva era en las misiones

Bajo todos los ángulos, el análisis de las misiones históricas evidencia la urgente necesidad por encontrar un modelo diferente. En el traspaso del segundo al tercer milenio, se hace cada vez más claro el carácter del nuevo patrón misionero -en realidad es el retomar del actuar, del sentir y del espíritu de las misiones de la primera iglesia:

  • Global / étnico: la evangelización de las regiones hasta ahora no alcanzados, penetrando en la identidad cultural de sus pueblos
  • Encarnacional / nativo: en territorio pionero, el misionero foráneo tendrá que asumir una actitud auténticamente intercultural (Fil 2:5-8); en territorio de plantación, el misionero nativo será el segador de la cosecha.
  • Necesidad / oportunidad / propósito: la determinación del destino misionero de acuerdo a los criterios del plan de Dios

bCd 2012
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