BBC noticias

8 de octubre, 2012

Para muchas personas en China, los festivos de otoño y el Día Nacional, que se celebran en fechas cercanas, son una oportunidad de descansar y pasar tiempo con sus familias y amigos.

Pero para millones de trabajadores que emigraron de sus pueblos natales, se trata de una semana como cualquier otra. Su objetivo es seguir produciendo para garantizar la educación de los hijos que dejaron atrás en el pueblo, a los que no ven en meses e incluso años.

Se calcula que en China hay unos 58 millones de los llamados niños olvidados, según dice la Federación de Todas las Mujeres, con sede en Pekín.